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jueves, 19 de junio de 2014

Demonio Blanco - Jane Alice



" No podría decirte qué momento, 
qué lugar, qué mirada o qué palabra sirvieron de base. 
Hace ya demasiado tiempo. 
Lo qué si sé decirte es que para cuando me di cuenta ya estaba metido hasta el cuello"

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No se puede acertar siempre. Qué se le va a hacer. Hay veces en que las apariencias engañan y las cosas no son los que a priori puedan parecernos. No voy a defenestrar por completo el libro que ahora comento, no es que me haya desagradado tanto como para querer apartarlo ipso facto de mi vista, ha estado relativamente entretenido, se lee rápido y tiene algunos momentos muy interesantes. Pero, por otro lado, tiene unos contras que hacen que mi opinión sobre este demonio blanco disminuya muy notablemente y tenga mis reservas a la hora de recomendarlo o incluso me niegue a hacerlo. Pero es verdad que hay público para todo y, a según quién, puede llegar a gustarle bastante. Aunque, para mí, esa sensación de deja vu constante, de esto yo ya lo he leído, los personajes tan típicos, los planos tan tópicos y el uso de un tema como reclamo para, posteriormente, convertirse es una réplica o casi que se podría decir calco a la latina de cincuenta sombras de grey no me ha llegado a convencer.

Además, a priori, me esperaba otra cosa completamente diferente a lo que luego el libro nos ofrece. Yo creía que iba a adentrarse más en el pasado de la protagonista, a su vida en la India, poner de relieve esta cultura para acercarnos a ella. Y, sin embargo, el que ella haya vivido en la India de joven no sirve más que para dar un comienzo a una historia que vuelve a ser lo mismo de nuevo. Y es que, aunque en otras circunstancias, nos encontramos prácticamente con lo mismo que en el best seller anteriormente citado. Ella es una chica sin experiencia alguna en la vida y él un rico empresario. Y, además, es tan rico que hasta da asco de esa capacidad que tiene para conseguir lo que quiere con apenas chasquear los dedos. Tiene un gran equipo detrás que lo protege y cuida en su día a día. Y además es controlador y obsesivo. Como no, y es que parece ser que no hay otra forma viable en este tipo de historias, este caballero no se ha enamorado en su vida, sino que usa a las chicas como pañuelos de usar y tirar, pero claro, cuando conoce a Carolina se queda completamente embobado con ella y ya no puede pensar en otra que no sea ella. Y claro, como es taaaaan guapo, taaaan alto, taaaan rico y taaaan todo, pues la chica también cae rendida a sus pies y le deja pasar que sea tan controlador con ella. Y es que, de verdad, a veces dan ganas de darle más de una torta, pero no sólo a él, a ella también, por pava, a pesar de serlo bastante menos que Anastasia y tener los pies más en la tierra. 

El hecho de que sea niña novia no tiene realmente relevancia en la historia, pues sólo es un comienzo para darle algo de chicha al asunto, pero bien podría haber sido usado cualquier otro reclamo para captar la atención del lector, puesto que lo "realmente importante" es la historia que mantienen Carolina y el Señor Rayder y todo lo demás no es más que escenario, parte del montaje que hace que se pueda desarrollar. 


También se me ha hecho un poco raro debido al lenguaje, ya que usa expresiones a las que no estoy demasiado acostumbrada y, en muchas ocasiones, me daba la sensación de estar viendo una telenovela más que de leer un libro. 

No lo recomendaría especialmente, es un libro que no deja poso, que se olvida tan fácilmente como se lee, pero que para un ratillo no está mal...

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo. Es más agrego que a la pobre Carolina solo faltó que la suegra la persiga y estábamos completos. De él no sabemos nada, de casualidad conocimos a un hermano..Un fiasco realmente.

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